martes, 14 de enero de 2014

LA LADRONA DE LIBROS.

LA LADRONA DE LIBROS es una película dirigida por Brian Percival en el año 2013 que he visto recientemente y me ha gustado y emocionado. Está basada en una novela que escribió el australiano Markus Zuzak en el 2005 y, según parece, fue un exitazo.




La película, narrada en off por la propia Muerte, cuenta la historia de Liesel, una niña de nueve años que tras perder a su hermano es dada en adopción por su madre a otra familia en un pueblo de Munich, en la Alemania nazi de 1938. Pronto descubrimos que Liesel no sabe leer, pero su inteligencia y tesón hacen que la niña comience a apreciar  y a desarrollar un amor por la palabra escrita que la lleva a hacerse con cualquier texto. Emociona la escena en que rescata de las llamas "El hombre invisible", de H.G. Wells que está siendo quemado por los nazis.


Los personajes principales son Liesel, por supuesto, interpretada por Sophie Nélisse, una joven actriz canadiense que parece prometer mucho. 


Geoffrey Rush y Emily Watson dan vida a Hans y Rosa Huberman, los padres adoptivos de Liesel; ambas personas de buen corazón, aunque Rosa se esfuerza en ocultarlo. Sus interpretaciones son impecables.


El joven actor aleman Nico Liersch es Rudy Steiner, mejor amigo de Liesel y secretamente enamorado de ella. Admira a Jesse Owens, algo poco recomendable para la época.


La familia Huberman esconde tambien un peligroso secreto: Un joven judio llamado Max vive clandestínamente en su sotano. Interpretado por Ben Schnetzer.


Completan el reparto varios personajes secundarios pero igualmente importantes en la trama: Ilsa Hermann, la esposa del alcalde del pueblo, que permite a Liesel leer sus libros, Herr Steiner, el sastre padre de Rudy, que es llamado a filas o el niño nazi Franz, mezquino y abusón.

Cabe destacar tambien la BSO compuesta por el maestro John Williams, bellísima.


En definitiva, que la película me ha gustado y éso que he visto por ahí críticas no muy halagadoras, pero, en fín, ¿importa algo?

Así pues, éso es todo; ahora solo queda hacerse del libro, que no he leído, y poner remedio a éso, pues promete ser maravilloso.